EL DEPORTE COMO TRATAMIENTO ALTERNATIVO A LA DEPRESIÓN

Escrito por buenahierbasiempre13 04-04-2018 en depresión. Comentarios (0)

La depresión se ha convertido en la enfermedad del siglo XXI siendo  la primera razón de baja laboral por enfermedad en diversas partes del mundo occidental, relacionándose con el alto nivel de estrés que padecemos. Aunque los tratamientos psicológicos y farmacológicos son eficaces en muchos casos, la alta prevalencia de este trastorno y los efectos adversos de algunos antidepresivos hacen necesario implementar terapias complementarias.

El ejercicio físico ha demostrado ser un complemento eficaz a la hora de prevenir y tratar la depresión. Entre otros efectos, el ejercicio físico estimula la producción de proteínas que reparan las neuronas y aumentan su proliferación, regula los niveles de serotonina y otros neurotransmisores, aumenta el flujo sanguíneo cerebral y estimula la liberación de endorfinas.

El deporte puede contrarrestar algunos de los efectos del estado de ánimo depresivo en las personas ya que permite controlar el peso, aumentar la libido, mejorar el sueño, reducir la tensión arterial, reforzar el sistema inmunitario, proteger de enfermedades cardíacas e incluso tiene efectos protectores ante algunos tipos de cáncer.

Numerosos estudios científicos orientados a la prevención han demostrado que el ejercicio físico también reduce el riesgo de padecer depresión. Las investigaciones sugieren una dosis-respuesta; es decir, que cuanto más ejercicio físico se practique (más de cinco horas por semana) menor será la probabilidad de sufrir este trastorno. Sin embargo, si ya padeces depresión, aún estás a tiempo de beneficiarte de los efectos terapéuticos del ejercicio físico. El ejercicio posee un efecto similar al de la terapia psicológica y algunos antidepresivos, reduciendo los síntomas de la depresión. Además, la evidencia subraya que el ejercicio aeróbico induce mayores beneficios que el ejercicio basado en la fuerza, sin olvidar que este último también es necesario para el fortalecimiento de la musculatura.

Se ha demostrado también que la actividad física contribuye a una menor tasa de recaídas, ya que las personas que superan la depresión gracias al deporte adquieren  un sentimiento de control, es mediante su propio esfuerzo e implicación como consiguen los resultados , mientras que con otros tratamientos, la importancia se atribuye a un agente externo, no se han curado por algo que hayan hecho ellos, sino que ha sido gracias a la medicación, de manera que cuando no hay medicación, los problemas vuelven.

Todos somos conscientes de que vivimos en una sociedad en la que cualquier problema se soluciona con medicación, muchas personas creen que la medicación es la única solución, perder el control interno, ponernos en manos de otros cuando en realidad lo que hace falta es tomar el control de nuestras vidas.

Mientras una persona decide qué tratamiento debe tomar, debe ser consciente de que el deporte puede ayudarle, y mucho: sin ningún síntoma de depresión (podría detener su aparición), con depresión leve, con distimia o con otras alteraciones del humor no tan graves (síndrome premenstrual, depresión estacional, tristeza, angustia, temores, estrés).

Pero, para que el ejercicio tenga estos efectos terapéuticos es necesario:

Que sea regular.

No es necesario hacer mucha cantidad.

Esfuerzo sostenido.

Empezar con suavidad y que el cuerpo nos guíe, permanecer siempre al límite pero no más allá.

El ejercicio colectivo o acompañado, es todavía más eficaz.

Elegir un ejercicio y lugar que nos guste.

Ahora que somos conocedores de los beneficios que nos puede aportar el ejercicio físico, es momento de encontrar una actividad acorde a nuestras necesidades y comenzar a planificar nuestra rutina de deporte. No debemos olvidar que para ello es importante contar con el soporte de un profesional que nos guíe durante todo el proceso y nos aconseje durante la práctica siempre acorde a nuestras condiciones y características.

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